La Gobernación cruceña y autoridades penitenciarias implementaron un plan de contingencia sanitaria en el penal de Palmasola tras el fallecimiento de dos reclusos por tuberculosis. La intervención busca fortalecer la vigilancia epidemiológica y evitar la propagación de la enfermedad dentro del recinto.
Autoridades del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz y la administración del Centro de Rehabilitación Palmasola han establecido una hoja de ruta para frenar un posible brote de tuberculosis. La medida de emergencia surge tras reportarse el deceso de dos privados de libertad a causa de esta patología respiratoria hace apenas una semana.
El despliegue operativo tiene como prioridad la contención del foco infeccioso detectado en el PC-5 del penal. Miguel Venegas, director departamental de Seguridad Ciudadana, subrayó la urgencia de coordinar esfuerzos interinstitucionales para proteger tanto a la población reclusa como al personal administrativo y de seguridad que trabaja en el recinto.
Iván Boker, representante del Centro Coordinador de Emergencias en Salud Departamental, confirmó que ya se está ejecutando un plan de contingencia diseñado para optimizar el diagnóstico oportuno y el tratamiento de los pacientes. El objetivo central es reducir los riesgos de transmisión mediante un control sanitario estricto y una vigilancia epidemiológica constante dentro de los pabellones más vulnerables.
En respuesta a la alerta emitida por el gobernador del penal, Juan Carlos Corrales, las instituciones elevaron el nivel de monitoreo para asegurar que las medidas de prevención no sean interrumpidas. Con este plan, se espera estabilizar la situación sanitaria y evitar que el hacinamiento característico del recinto sea un factor propenso a nuevas afectaciones mayores.






