Autoridades brasileñas confiscaron cerca de 50 toneladas de cocaína oculta en cargamentos de madera provenientes de Bolivia. La operación, denominada ‘Escudo de Madera’, representa la mayor incautación en la historia de Brasil y revela una red criminal sofisticada con conexiones internacionales que también operaba hacia Chile.
Una histórica operación contra el narcotráfico internacional ha puesto a Bolivia en el foco de una investigación transnacional tras el hallazgo de un monumental cargamento de cocaína en Brasil. La denominada Operación Escudo de Madera ha permitido la retención de ocho camiones con cerca de 260 toneladas de madera, cuyo interior servía de fachada para ocultar entre 20 y 50 toneladas de droga, convirtiendo este operativo en la incautación más grande jamás registrada en suelo brasileño.
Según la información de la Receita Federal y la Policía Federal de Brasil, la droga habría ingresado desde los municipios bolivianos de San Matías y Puerto Quijarro. El método utilizado por las organizaciones criminales resultó ser extremadamente sofisticado, ya que la sustancia fue impregnada en la propia estructura de la madera, complicando su detección en los pasos aduaneros habituales. Este hallazgo está vinculado a otra incautación masiva realizada recientemente en Chile, reforzando la hipótesis de un centro de producción centralizado en territorio boliviano.
La Aduana Nacional de Bolivia colabora como observadora en este caso, mientras las autoridades brasileñas continúan con las pericias forenses para determinar el peso exacto del contrabando. Este golpe refleja no solo la escala industrial del narcotráfico regional, sino también la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de control fronterizo ante estructuras del crimen organizado que operan bajo modalidades cada vez más complejas.






