La lucha contra el narcotráfico registra avances significativos. México logró el decomiso histórico de 24.400 litros de metanfetamina en Sinaloa, afectando al cartel local en más de 500 millones de dólares. Mientras tanto, en Bolivia, la FELCN secuestró 64 paquetes de marihuana ocultos en un tanque de combustible en Chulumani.
El combate contra las redes internacionales de narcotráfico ha intensificado sus operaciones en toda América. En la ciudad de Los Mochis, Sinaloa, el Ejército mexicano y la Guardia Nacional ejecutaron un operativo de grandes proporciones al incautar 24.400 litros de metanfetamina líquida y miles de kilogramos de precursores químicos. Este golpe, vinculado al Cartel de Sinaloa, representa la mayor confiscación desde el inicio de la administración de Claudia Sheinbaum, con una afectación económica superior a los 518 millones de dólares y la captura de un presunto operador del grupo criminal.
Simultáneamente, en territorio boliviano, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) mantiene su labor de interdicción en zonas estratégicas. Durante un patrullaje preventivo en el municipio de Chulumani, departamento de La Paz, agentes antidroga detectaron un vehículo sospechoso en la localidad de Parroscato. Al inspeccionar el tanque de combustible, los efectivos hallaron 64 paquetes de marihuana hábilmente camuflados en el interior.
Ambas intervenciones demuestran la sofisticación de los métodos empleados por el crimen organizado y la respuesta constante de los organismos de seguridad. Mientras en México las labores de inteligencia han permitido golpear la estructura logística del narcotráfico a gran escala, en Bolivia el trabajo de patrullaje terrestre sigue siendo vital para cortar el tránsito de sustancias controladas en regiones críticas. Las investigaciones respectivas continúan en ambas naciones para desarticular las redes responsables de estos cargamentos ilícitos.






