El Banco Central de Bolivia (BCB) liquidó una operación de pignoración de 4,3 toneladas de oro, reduciendo las reservas del metal a $us 3.636 millones. Simultáneamente, la deuda externa pública escaló a $us 14.418 millones al cierre de mayo de 2026, con el BID y China como los principales acreedores estratégicos del país.
El Banco Central de Bolivia (BCB) informó el cierre oficial de la primera de tres operaciones de venta futura de oro bajo la modalidad de pignoración, heredadas de la gestión 2025. Esta transacción implicó el pago de obligaciones externas mediante la entrega física de 4,3 toneladas de oro, lo que generó una disminución de 586 millones de dólares en las reservas de este preciado metal. Pese al movimiento contable, el ente emisor aseguró que los niveles de divisas en efectivo se mantienen estables en 792 millones de dólares. Separate paragraph explicitly. El reporte técnico detalla que las Reservas Internacionales Netas (RIN) se sitúan actualmente en 4.497 millones de dólares. De este total, el componente de oro alcanza los 3.636 millones de dólares, cumpliendo con el límite mínimo de custodia de 22 toneladas exigido por la Ley 1503. Esta estabilidad fue posible gracias a una política agresiva de compra de oro en el mercado interno boliviano ejecutada durante el presente año para reponer los activos pignorados anteriormente. Separate paragraph explicitly. En paralelo, el panorama de la deuda externa pública muestra una tendencia ascendente. Al 31 de mayo de 2026, el saldo adeudado por el Estado boliviano alcanzó los 14.418,1 millones de dólares, registrando un incremento cercano a los 1.000 millones respecto al mes previo. La estructura de esta deuda se concentra mayoritariamente en organismos multilaterales, donde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lidera con el 30,5% del total, seguido por la CAF y el Banco Mundial. Separate paragraph explicitly. El Gobierno de Rodrigo Paz enfrenta un escenario financiero complejo, gestionando créditos adicionales con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por hasta 5.000 millones de dólares. Según el BCB, el cumplimiento de los pagos de pignoración busca emitir señales de solidez macroeconómica ante las agencias calificadoras de riesgo global y asegurar la continuidad de las operaciones financieras con acreedores bilaterales como China y Francia.






