Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú para el mandato 2026-2031, marcando el retorno del fujimorismo tras 26 años. En la ceremonia, el presidente boliviano Rodrigo Paz felicitó a la mandataria y propuso relanzar proyectos estratégicos binacionales, destacando la importancia de la cooperación en infraestructura, comercio y desarrollo regional entre ambos países.
Keiko Fujimori asumió este martes la presidencia de Perú para el periodo 2026-2031, convirtiéndose en la primera mujer elegida jefa de Estado en la historia del país. Su investidura marca el retorno del fujimorismo al poder tras 26 años de la salida de su padre, Alberto Fujimori, quien gobernó entre 1990 y 2000. La mandataria juró ante el Congreso cumplir la Constitución y velar por los sectores históricamente postergados, prometiendo una gestión enfocada en la soberanía, la libertad y la prosperidad económica.
La llegada de Fujimori al Ejecutivo se consolidó tras una reñida segunda vuelta electoral donde superó al izquierdista Roberto Sánchez por un margen inferior a los 50.000 votos. Este cambio de mando ocurre en un contexto de inestabilidad política, siendo el noveno cambio de Gobierno en la última década. No obstante, a diferencia de sus predecesores, la nueva presidenta cuenta con un respaldo parlamentario sólido que, según analistas, le permitiría completar su mandato de cinco años.
En el marco de la ceremonia, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, encabezó una delegación oficial para felicitar a su homóloga peruana y fortalecer la agenda bilateral. El encuentro estuvo marcado por un simbolismo histórico, ya que ambos mandatarios son hijos de expresidentes que impulsaron el Convenio de Ilo, el acuerdo que otorgó a Bolivia una franja costera de uso comercial por 99 años. Paz calificó la coincidencia de sus presidencias como una oportunidad única para profundizar la integración regional.
La agenda técnica entre ambos países se centrará en el desarrollo del puerto de Ilo, el fortalecimiento del comercio binacional y la mejora de la conectividad en la zona fronteriza entre Guaqui y Puno. Durante su estancia en Lima, el mandatario boliviano, acompañado por la Primera Dama Bibi Urquidi y el canciller Fernando Aramayo, también sostuvo reuniones de alto nivel con representantes de Estados Unidos y los Emiratos Árabes Unidos. Paz enfatizó que la transparencia y la integridad serán los ejes rectores para enfrentar los desafíos económicos y democráticos que comparten ambas naciones.






