El municipio de Yapacaní se encuentra en emergencia tras el desborde de los ríos Ichilo y Yapacaní, afectando a 96 comunidades y 4.900 familias. El sector agrícola reporta pérdidas millonarias con 4.000 hectáreas de soya destruidas. Ante el riesgo de nuevas inundaciones, el municipio prepara la declaratoria de zona de desastre mientras mantiene la alerta naranja.
El municipio de Yapacaní enfrenta una emergencia crítica tras el desborde de los ríos Ichilo y Yapacaní, evento que ha dejado a 96 comunidades bajo el agua y a 4.900 familias damnificadas. La Unidad de Gestión de Riesgos local reporta daños estructurales severos en sistemas viales, alcantarillados y puentes comunales que han dejado a varias zonas rurales incomunicadas.
El sector agrícola, motor económico de la región, registra pérdidas devastadoras con 10.000 hectáreas de soya afectadas, de las cuales 4.000 se consideran pérdida total. Productores locales han expresado su angustia ante la magnitud del desastre, señalando que el incremento en los costos de semillas e insumos agrava la crisis financiera que enfrentan tras la destrucción de sus cultivos de arroz, cítricos, yuca y maíz.
Ante la gravedad del panorama, el gobierno municipal se prepara para declarar formalmente la zona de desastre. Las autoridades han priorizado la ejecución de obras de canalización, la construcción de defensivos con gaviones y la rehabilitación urgente de caminos para restablecer la conectividad en las áreas más golpeadas.
La situación se mantiene bajo estricta vigilancia, ya que Yapacaní permanece en alerta naranja debido a la persistencia de las lluvias. El riesgo de nuevos desbordes en los ríos Ichilo y Yapacaní se mantiene vigente hasta el 13 de agosto, por lo que se ha instado a la población a extremar precauciones y seguir los comunicados oficiales para salvaguardar vidas y bienes.






