El departamento del Beni fue declarado oficialmente en estado de emergencia humanitaria debido al prolongado aislamiento provocado por los bloqueos de carreteras. El gobernador Jesús Egüez anunció gestiones directas con el estado de Rondonia en Brasil para agilizar la importación de combustibles requeridos para el abastecimiento regional.
Ante la asfixia total provocada por los cortes terrestres en los límites interdepartamentales con Santa Cruz, la máxima autoridad gubernamental del departamento del Beni determinó la declaración formal de estado de emergencia humanitaria en todo el territorio beniano. La histórica capital, Trinidad, y variadas poblaciones circundantes enfrentan un cuadro sumamente complejo caracterizado por el inminente desabastecimiento de alimentos de la canasta básica, fármacos especializados e insumos médicos, así como por un agudo faltante de hidrocarburos necesarios para sostener los servicios civiles básicos de distribución y transporte.
Con el propósito de mitigar la parálisis de actividades económicas y paliar el descontento popular de campesinos, indígenas y gremiales locales, la Gobernación beniana, en absoluta coordinación con los ministerios técnicos y la estatal petrolera nacional, inició tratativas comerciales internacionales con autoridades del estado federal limítrofe de Rondonia en Brasil para concretar la importación directa de diésel y gasolina mediante la frontera fluvial de Guayaramerín, buscando así encontrar una válvula de escape energética que de alguna forma mitigue la preocupante dependencia caminera.






