Tras la muerte de tres personas en un operativo minero, el gobernador de Oruro propone militarizar y cercar el cerro Posokoni. El plan busca frenar la violencia y el robo de minerales, que genera pérdidas anuales de 20 millones de dólares. Autoridades nacionales evalúan la declaratoria de zona restringida para evitar nuevos enfrentamientos en Huanuni.
Tras la tragedia que cobró la vida de dos militares y un trabajador de seguridad en el centro minero de Huanuni, el gobernador de Oruro, Edgar Sánchez Aguirre, ha urgido al Gobierno Nacional a implementar un plan de seguridad integral en el cerro Posokoni. La propuesta busca declarar al yacimiento como zona restringida, prohibiendo el acceso a personas ajenas a la empresa minera y reforzando la presencia militar en el área.
El incidente ocurrió la madrugada del pasado 26 de julio, cuando una patrulla que realizaba labores de resguardo frente al robo de mineral, conocido localmente como juqueo, detectó un grupo de sospechosos. Durante el repliegue tras el contacto inicial, los efectivos y el trabajador cayeron al interior de una bocamina, perdiendo la vida de forma instantánea.
Esta medida busca frenar la escalada de violencia en la región y mitigar las pérdidas económicas que ascienden a aproximadamente 20 millones de dólares anuales por la sustracción ilegal de estaño. El gobernador ha mantenido reuniones de alto nivel con los Ministerios de Minería y Gobierno, además de informar personalmente al presidente sobre la urgencia de estas decisiones estatales.
La militarización y el cercado del Posokoni se presentan, según las autoridades departamentales, como la única alternativa viable para garantizar la seguridad ciudadana y proteger los recursos estratégicos del Estado. Se espera que las coordinaciones con el Viceministerio de Seguridad Ciudadana permitan concretar este plan en los próximos días para evitar nuevos enfrentamientos fatales.






