El comandante de la Policía, Mirko Sokol, fue denunciado penalmente por cinco delitos tras la filtración de un audio que revela una presunta red de corrupción. La grabación sugiere el pago de sobornos millonarios para ascensos y cambios de destino. La justicia investiga la veracidad del material y posibles vínculos con una estructura criminal interna.
El comandante de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, enfrenta una denuncia penal tras la filtración de un audio que sugiere una red de corrupción institucional. En la grabación, atribuida al alto mando, se menciona la recaudación de dos millones de dólares por parte de un grupo de oficiales, conocidos como Los Golden, para manipular ascensos a la comandancia general.
La denuncia formal fue presentada por el vicepresidente Edman Lara, quien acusa a Sokol de cinco delitos graves, incluyendo concusión, cohecho pasivo propio y uso indebido de influencias. Según el documento judicial, los hechos habrían ocurrido en la Escuela Superior de Policías en la zona de Miraflores, La Paz, donde el comandante habría admitido la existencia de esta estructura criminal.
El texto legal sostiene que Sokol, al conocer la existencia de este entramado, omitió su deber de denunciar o desmantelar la red, encubriendo a sus integrantes. La acusación detalla que el comandante normalizó conductas antijurídicas, lo que ha generado una fuerte presión sobre el Ministerio de Gobierno para esclarecer el caso.
La solicitud de Lara ante la justicia incluye medidas contundentes, como la realización de un peritaje acústico por parte del IDIF para confirmar la veracidad de la voz en el audio. Asimismo, se ha pedido el levantamiento del secreto bancario del comandante y una auditoría patrimonial ante la Unidad de Investigaciones Financieras, dado que el audio sugiere ganancias ilícitas millonarias por cambios de destino.
Hasta el momento, el silencio de Sokol y la falta de un pronunciamiento oficial por parte del Ministerio de Gobierno han incrementado la incertidumbre en la institución. Mientras tanto, la opinión pública espera resultados concretos sobre esta supuesta red que operaría desde las esferas más altas de la Policía Boliviana.






