Estados Unidos e Irán ratificaron el ‘Memorando de Entendimiento de Islamabad’ en Versalles, marcando el fin de las hostilidades iniciadas en febrero. El pacto incluye un cese al fuego, el desarme nuclear iraní bajo supervisión internacional y la reapertura del Estrecho de Ormuz, respaldado por un fondo de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción del país persa.
En un evento histórico celebrado en Versalles, Francia, Estados Unidos e Irán han formalizado el ‘Memorando de Entendimiento de Islamabad’, documento que busca poner punto final al conflicto armado que paralizó gran parte del comercio energético global desde el pasado 28 de febrero de 2026.
La firma, que tuvo lugar tras la cumbre del G-7, fue ejecutada de forma presencial por la delegación estadounidense y mediante rúbrica electrónica por el gobierno de Teherán. Este pacto no solo establece una tregua inmediata, sino que abre un periodo crítico de negociaciones de 60 días para consolidar una paz duradera en la región.
El acuerdo se sustenta en tres pilares fundamentales. Primero, el desarme nuclear: Irán se ha comprometido formalmente a diluir sus reservas de uranio enriquecido bajo la estricta vigilancia del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Segundo, la normalización marítima; Teherán restaurará el tráfico libre y seguro en el estratégico Estrecho de Ormuz en un plazo máximo de un mes, aunque ha emitido una advertencia diplomática sobre su soberanía y la futura aplicación de peajes tras cumplirse la tregua.
En el plano económico, Washington suspenderá de inmediato las sanciones impuestas al sector petrolero y portuario iraní. Además, se gestará un fondo regional de 300.000 millones de dólares destinado exclusivamente a la reconstrucción de infraestructura, sin que esto implique un desembolso directo de las arcas públicas estadounidenses. China, socio clave en el comercio global, ha instado a ambas potencias a aplicar el pacto con rigurosidad para garantizar la estabilidad energética. Tras estos anuncios, el precio del crudo Brent, que experimentó una volatilidad del 5% al inicio de la jornada, logró estabilizarse cerca de los 80 dólares por barril.






