La provincia central china de Guizhou enfrenta una emergencia climática tras el desborde de lluvias torrenciales que han dejado a más de 9.100 personas evacuadas. Aunque no hay víctimas fatales registradas, el colapso del suministro eléctrico y el cierre de escuelas obligaron a elevar la alerta de inundaciones al nivel II en ciudades como Duyun.
Un episodio climático extremo afecta nuevamente al centro de China. En la provincia de Guizhou, las intensas precipitaciones registradas desde el pasado fin de semana han derivado en la evacuación forzada de más de 9.100 residentes, tras alcanzar niveles críticos de acumulación de agua que superaron los 200 milímetros en varias zonas del condado.
La ciudad de Duyun, una de las más golpeadas, ha suspendido sus actividades escolares y elevado el protocolo de respuesta ante desastres al nivel II, el segundo en la escala de gravedad nacional. En amplias áreas de la prefectura, la infraestructura eléctrica ha colapsado, dificultando las labores de asistencia inmediata de los equipos de rescate estatales.
El observatorio meteorológico provincial ha instado a la población a mantener la vigilancia ante el riesgo inminente de deslizamientos de tierra y desastres geológicos. Este patrón climático, conocido localmente como las ‘lluvias del barco del dragón’, coincide con la temporada estival en la que China suele enfrentar inundaciones recurrentes que amenazan la estabilidad del sur y centro del país.
La situación actual es parte de un sistema de alertas emitido para múltiples provincias, incluyendo Anhui, Hubei y Hunan. Este evento se suma a las preocupaciones de las autoridades por la resiliencia de la infraestructura ante desastres, recordando episodios anteriores como las inundaciones de Henan en 2021 y Pekín en 2023, que dejaron un impacto social profundo en la nación asiática.






