Intensas nevadas en Potosí afectan a 4.499 familias y ponen en riesgo a más de 136.000 cabezas de ganado. La Gobernación activó un plan de emergencia y alerta naranja ante la escasez de forraje y el bloqueo de caminos, mientras se prevén nuevas precipitaciones para los próximos días en 11 municipios del departamento.
El departamento de Potosí enfrenta una crisis climática severa tras el impacto de intensas nevadas que han dejado a 4.499 familias damnificadas en 11 municipios. El reporte oficial de la Gobernación detalla que 131 comunidades han sido alcanzadas por el temporal, obligando a las autoridades a activar de inmediato el Sistema de Alerta Temprana para mitigar los daños en las zonas más vulnerables.
La situación es crítica para el sector productivo regional, donde 136.687 cabezas de ganado, incluyendo camélidos, ovinos y caprinos, se encuentran en riesgo extremo. El congelamiento de bofedales y pastos nativos ha generado una escasez crítica de forraje, amenazando la principal fuente de sustento de las familias rurales en el sudoeste potosino.
Como medida de respuesta, la Gobernación ha iniciado la distribución de insumos esenciales, tales como afrecho de trigo, heno de alfalfa y complejos vitamínicos para fortalecer a los animales. Asimismo, se han desplegado brigadas con herramientas menores para despejar los caminos bloqueados por la acumulación de nieve, facilitando el acceso a las comunidades más aisladas.
La preocupación persiste ante la emisión de una alerta naranja meteorológica e hidrológica que advierte sobre nuevas precipitaciones entre el 11 y el 14 de agosto. Las regiones de Atocha, Tomave, Uyuni y San Pedro de Quemes, entre otras, permanecen bajo vigilancia constante mientras los equipos de Gestión de Riesgos monitorean la evolución del clima para prevenir mayores pérdidas económicas y sociales.






