Las detenciones de inmigrantes en aeropuertos de EE.UU. se han quintuplicado tras un acuerdo entre ICE y la TSA. Personas con procesos de asilo o permisos de trabajo pendientes están siendo interceptadas en vuelos domésticos, bajo una política de control migratorio más estricta que busca limitar la movilidad de quienes no cuentan con estatus legal definitivo.
El Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha intensificado drásticamente sus operaciones en aeropuertos, resultando en un aumento del 500% en las detenciones de migrantes durante vuelos domésticos. Esta nueva estrategia, consolidada desde mayo de 2025 tras un memorando de entendimiento con la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), permite el intercambio de información en tiempo real para identificar a personas con procesos migratorios abiertos, incluso si cuentan con permisos de trabajo o solicitudes de asilo pendientes.
El caso de la venezolana Claudia Carolina Rodríguez Caglianone, detenida en el aeropuerto de Fort Lauderdale mientras se disponía a tomar un vuelo interno, ejemplifica esta nueva realidad. A pesar de contar con un proceso de asilo en curso y Estatus de Protección Temporal (TPS), Rodríguez pasó semanas bajo custodia, enfrentando condiciones que denunció como deshumanizantes antes de ser liberada bajo fianza. Como ella, decenas de ciudadanos extranjeros han sido interceptados en terminales aéreas de todo el país.
Las autoridades estadounidenses justifican estas acciones bajo la premisa de que una solicitud pendiente no otorga estatus legal permanente. Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) fue enfático al señalar que la administración actual no tolerará que extranjeros en situación irregular utilicen el transporte aéreo nacional, instándolos a optar por procesos de autodeportación.
Organizaciones proinmigrantes, como la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), han alertado sobre esta creciente «área gris» legal. Ante la incertidumbre, los expertos recomiendan a los inmigrantes con trámites migratorios en curso consultar con especialistas antes de planificar cualquier viaje dentro de Estados Unidos, advirtiendo que la política de tolerancia cero ha transformado los aeropuertos en puntos críticos de control migratorio.






