La 11ª edición de Rock in Rio Lisboa cerró su primer fin de semana con un éxito rotundo: 200.000 asistentes de 125 países. Katy Perry y Linkin Park fueron las estrellas principales, reafirmando al festival como uno de los mayores eventos de entretenimiento musical en el mundo.
Lisboa se ha consolidado nuevamente como el epicentro mundial de la música en vivo durante el pasado fin de semana. El Parque Tejo/Papa Francisco fue testigo de la undécima edición de Rock in Rio Lisboa, alcanzando cifras récord de asistencia: 200.000 espectadores llegados de 125 países diferentes se dieron cita para disfrutar de una cartelera diversa y de alto perfil.
La jornada inaugural estuvo marcada por la energía pop de Katy Perry, quien cautivó a miles de fans en un cierre espectacular que también incluyó actuaciones de Bebe Rexha y Charlie Puth. Al día siguiente, la atmósfera cambió radicalmente hacia terrenos más afilados con el esperado regreso de Linkin Park, quienes volvieron al escenario lisboeta doce años después de su última actuación, ofreciendo un show que fue la joya de la corona para los amantes del rock dentro del festival.
La experiencia integral del evento recibió una calificación de ocho sobre diez por parte de los asistentes, según estudios de la firma Marktest, lo que demuestra la satisfacción con la infraestructura y la oferta cultural presentada. La banda brasileña Sepultura, durante su gira de despedida, proporcionó uno de los momentos más emotivos del fin de semana, sellando una conexión profunda con el público internacional presente.
La organización se prepara ahora para un segundo fin de semana, el 27 y 28 de junio, donde se espera completar la edición más grande en la historia del festival. Con nombres confirmados como Rod Stewart y Cyndi Lauper, Rock in Rio Lisboa reafirma que es una plataforma indispensable no solo para la industria del entretenimiento, sino como un motor de turismo y cohesión cultural a escala global.






