La participación de Bolivia en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 peligra por una reestructuración estatal que eliminaría el Viceministerio de Deportes. El cambio administrativo podría bloquear el acceso a fondos críticos para la delegación de casi 400 atletas, dejando en incertidumbre la logística y el financiamiento a un mes del evento.
La participación de Bolivia en los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 enfrenta una amenaza crítica debido a una inminente reestructuración del Órgano Ejecutivo. Un proyecto de decreto, actualmente bajo análisis en la UDAPE, contempla la desaparición del Viceministerio de Deportes, cuya cartera pasaría a ser una Dirección General dependiente del Ministerio de Educación.
Esta transición administrativa pone en riesgo la ejecución del presupuesto destinado a la delegación nacional. Fuentes cercanas al proceso advierten que la transferencia de activos, ítems y cuentas entre ministerios es un trámite complejo que podría extenderse por meses, bloqueando el acceso a los dos millones de bolivianos que el Viceministerio de Deportes había reservado para este evento del ciclo olímpico.
El impacto financiero es significativo, considerando que la delegación boliviana proyecta una participación de 389 atletas en 34 disciplinas deportivas. A esta cifra se suma un 40 por ciento adicional de personal técnico, médico y de apoyo, elevando el costo operativo a 580 dólares por persona, una inversión que requiere una gestión inmediata para la compra de pasajes y logística.
Marco Arze, presidente del Comité Olímpico Boliviano, ha expresado su preocupación ante la falta de definiciones sobre el respaldo estatal. A solo un mes del inicio de los juegos, el tamaño final de la delegación y la viabilidad del viaje dependen exclusivamente de la resolución presupuestaria que debe garantizar el Gobierno Nacional en medio de este cambio estructural.






