El Club Aurora enfrenta posibles sanciones, incluyendo multas económicas o pérdida de puntos, tras denuncias de racismo contra el jugador de Bolívar, Dairon Asprilla. Durante el partido en el estadio Félix Capriles, los insultos persistieron pese a las advertencias, activando los protocolos disciplinarios de la Federación Boliviana de Fútbol que exigen una investigación rigurosa.
El Club Aurora se encuentra bajo la lupa de los órganos disciplinarios de la Federación Boliviana de Fútbol tras los graves incidentes de racismo registrados el pasado sábado. Durante el encuentro frente a Bolívar en el estadio Félix Capriles, el delantero académico Dairon Asprilla fue blanco de insultos discriminatorios desde las tribunas, lo que obligó al árbitro Dilio Rodríguez a paralizar las acciones en dos oportunidades.
A pesar de las advertencias emitidas por los megáfonos del recinto deportivo, los actos hostiles persistieron, forzando al director técnico Alejandro Restrepo a sustituir a Asprilla para proteger la integridad del jugador. Ante esta situación, el club visitante emitió un comunicado oficial condenando los hechos y exigiendo una investigación exhaustiva que derive en sanciones ejemplificadoras bajo la normativa vigente.
La normativa de la Federación Boliviana de Fútbol es clara respecto a estas infracciones, estableciendo multas económicas que parten desde los 15 salarios mínimos nacionales, equivalentes a 49.500 bolivianos. Este monto podría duplicarse en caso de reincidencia, afectando severamente las arcas de la institución cochabambina.
Sin embargo, el panorama podría complicarse aún más dependiendo de los informes presentados por el árbitro y el comisario del partido. El Código Disciplinario contempla sanciones suplementarias ante infracciones graves, que incluyen la disputa de partidos a puerta cerrada, la inhabilitación de estadios o incluso la deducción de puntos en la tabla de posiciones.
El caso marca un precedente crítico en la actual temporada de la División Profesional, poniendo a prueba la capacidad de los entes reguladores para erradicar la discriminación en los estadios. La comunidad deportiva aguarda ahora la resolución de los tribunales disciplinarios, que deberán determinar la magnitud del castigo para el Equipo del Pueblo.






