La alianza Libre, liderada por Jorge “Tuto” Quiroga, calificó de graves las denuncias de corrupción de Samuel Doria Medina contra el gobierno. El vocero Luis Vásquez exigió explicaciones sobre las irregularidades en las altas esferas del poder y la falta de una ruta económica, advirtiendo sobre la delicada situación de gobernabilidad que atraviesa el país.
La alianza política Libre, liderada por el expresidente Jorge “Tuto” Quiroga, ha calificado como “tremendamente graves” las recientes denuncias de corrupción formuladas por Samuel Doria Medina contra el gobierno actual. A pesar de mantener su postura opositora y descartar cualquier interés en integrar el Ejecutivo, la organización política advirtió que las revelaciones sobre irregularidades en las altas esferas del poder exigen una respuesta inmediata y transparente.
El vocero de Libre, Luis Vásquez, cuestionó que el debate público se centre en la correlación de fuerzas legislativas en lugar de abordar la crisis institucional denunciada. Según Vásquez, la falta de una ruta crítica para enfrentar la situación económica del país, sumada a las acusaciones de corrupción, configura un escenario de inestabilidad que debería haber provocado una tormenta política de gran magnitud.
Doria Medina, quien oficializó su alejamiento del gobierno esta semana, sostuvo que informó directamente al presidente sobre hechos de corrupción que involucran a personas de su entorno cercano. El exaliado del Ejecutivo lamentó que, a pesar de haber presentado nombres y detalles de investigaciones, no recibió una respuesta satisfactoria ni acciones concretas para frenar estas irregularidades.
Ante este panorama, la alianza Libre ha reiterado su disposición para colaborar en el Legislativo en iniciativas que busquen resolver la crisis económica boliviana. Vásquez enfatizó que su apoyo será incondicional y técnico, enfocándose en la concertación de programas y en brindar asesoramiento crítico para estabilizar la gestión gubernamental en un momento de alta fragmentación política.
La situación pone en jaque la gobernabilidad del gobierno de Paz, especialmente ante la necesidad de aprobar leyes estratégicas para atraer inversiones. Mientras el oficialismo enfrenta la fractura de sus alianzas, la oposición se mantiene expectante ante la falta de explicaciones sobre los hechos denunciados, los cuales han sido calificados como un cáncer que afecta la estructura misma del Estado.






