El sector transporte en Bolivia advierte una posible alza de pasajes tras el incremento del 50% en el costo de repuestos, derivado de la subida del dólar. Los dirigentes exigen una reunión urgente con el Gobierno para buscar soluciones y evitar una nivelación tarifaria que afecte el bolsillo de la población.
El sector del transporte público en Bolivia ha encendido las alarmas ante el impacto directo que la fluctuación del dólar tiene en sus costos operativos. En el último mes, la divisa estadounidense ha escalado de 9,73 a 11,54 bolivianos en el mercado paralelo, provocando un efecto dominó que ha encarecido los insumos esenciales para el mantenimiento de los vehículos.
Limbert Tancara, representante de los choferes, denunció que los repuestos y autopartes han registrado un incremento del 50% en su valor comercial. Según el dirigente, este aumento es atribuido a las políticas de los grandes importadores, quienes trasladan el costo de la divisa directamente al consumidor final, afectando la sostenibilidad del servicio de transporte.
Ante este escenario, el gremio ha advertido sobre la necesidad inminente de una nivelación tarifaria. Los transportistas sostienen que, bajo las condiciones actuales, los costos operativos han superado la rentabilidad de las tarifas vigentes, obligándolos a considerar una actualización técnica de los pasajes para evitar la paralización del servicio.
A pesar de la presión por ajustar los precios, el sector ha manifestado su disposición al diálogo con el Gobierno central. Tancara informó que han enviado misivas formales al Ejecutivo solicitando medidas concretas para estabilizar el tipo de cambio y frenar la especulación en el mercado de repuestos.
El destino de las tarifas dependerá, en última instancia, de las mesas de trabajo que se establezcan con las autoridades nacionales. Los choferes esperan que el Gobierno intervenga para mitigar el impacto inflacionario antes de verse obligados a trasladar el costo total del incremento a la población boliviana.






