A un mes de la implementación del dólar flexible en Bolivia, la divisa alcanzó los 11,54 bolivianos. El Gobierno sostiene que la escalada es parte de un proceso de estabilización necesario tras años de tipo de cambio fijo, instando a la ciudadanía a adaptarse a la nueva realidad impuesta por la oferta y la demanda.
A un día de cumplirse el primer mes de vigencia del esquema de dólar flexible, la divisa estadounidense alcanzó este martes una cotización de 11,54 bolivianos. Desde la implementación de la medida el pasado 29 de junio, el tipo de cambio ha experimentado un incremento sostenido, acumulando una subida total de 1,81 bolivianos respecto a los 9,73 bolivianos iniciales.
El nuevo modelo cambiario, establecido mediante resolución del Ministerio de Economía, abandonó más de 15 años de tipo de cambio fijo para someter la moneda a las reglas de la oferta y la demanda. Esta transición busca que el sistema financiero determine diariamente el valor de la divisa, respondiendo al desequilibrio persistente entre la alta demanda y la oferta limitada en el mercado nacional.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, instó a la población a acostumbrarse a esta dinámica de precios diarios. Según el titular de la cartera, la escalada actual es un proceso esperado dentro de la estabilización económica, calificando el fenómeno como un ajuste natural tras años de rigidez cambiaria.
Las autoridades han minimizado la preocupación por el alza, argumentando que el incremento se mantiene dentro de márgenes controlados. Espinoza señaló que, aunque en teoría económica existe el riesgo de un sobreajuste o «overshooting» inicial, el caso boliviano muestra una madurez que limita las fluctuaciones bruscas al rango del 10 al 12 por ciento.






