Científicos del Politécnico de Milán desarrollaron una técnica óptica no invasiva capaz de determinar el sexo de los pollitos dentro de los huevos. Este avance tecnológico promete revolucionar la industria al evitar el sacrificio masivo de pollitos machos, resolviendo un dilema ético persistente en el sector avícola europeo.
Una técnica revolucionaria está cambiando el paradigma en la industria avícola global. Investigadores del Politécnico de Milán han perfeccionado un procedimiento de espectroscopia óptica que permite, mediante el uso de luz, observar el interior de huevos intactos de gallina para determinar el sexo del embrión durante su desarrollo. Este método, que analiza cómo los fotones rebotan dentro de la cáscara durante los primeros días de incubación, ofrece una solución altamente precisa y, sobre todo, no invasiva.
El avance es crucial desde una perspectiva ética y comercial. Actualmente, la industria avícola sacrifica anualmente a más de 300 millones de pollitos machos poco después de nacer, debido a que no son rentables para la producción de huevos y su crecimiento para carne no es eficiente. Con esta nueva tecnología, el sector podrá identificar a los machos en etapas tempranas, permitiendo una gestión más humana y eficiente de la producción.
Expertos como Lennard van den Tweel han destacado que, aunque la luz se propaga de forma compleja en el interior de un huevo, este descubrimiento permite aprovechar esa dispersión para investigar tanto la viabilidad del embrión como sus características físicas. La implementación de esta técnica marca un paso adelante en la búsqueda de prácticas industriales que integren el respeto animal con la tecnología de vanguardia.






