La Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia reportó pérdidas históricas que ascienden a más de 717 millones de dólares hasta mayo. El sector privado alerta sobre la paralización de rutas de distribución estratégica, el colapso de las cadenas logísticas y las dificultades para cumplir con los compromisos financieros y comerciales internacionales de Bolivia.
La crisis por los bloqueos de carreteras en Bolivia ha escalado a niveles críticos para el aparato productivo nacional. La Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia presentó un informe pormenorizado que cuantifica las pérdidas del sector en setecientos diecisiete millones de dólares durante los primeros meses del año.
Esta preocupante cifra refleja el impacto devastador de la interrupción de las principales rutas logísticas, lo cual impide el flujo regular de mercancías hacia los mercados del exterior y debilita la reputación comercial del Estado plurinacional frente a sus socios internacionales.
El desglose por departamentos sitúa a Santa Cruz como la región más golpeada por la conflictividad social, acumulando un perjuicio aproximado de doscientos ochenta y seis millones de dólares debido a su fuerte vocación agroindustrial y logística.
Por su parte, el departamento de La Paz registra daños de ciento setenta y siete millones de dólares, mientras que Potosí reporta pérdidas de ciento treinta y ocho millones de dólares, principalmente vinculadas con las dificultades operativas en la exportación de minerales procesados. Los departamentos de Oruro y Cochabamba también se encuentran fuertemente afectados con cifras millonarias en descenso, lo cual resalta la urgencia de restablecer la libre transitabilidad.
Ante este escenario, el empresariado boliviano ha exhortado al Gobierno nacional a tomar acciones inmediatas para garantizar el libre tránsito y proteger las fuentes de empleo logradas por los exportadores.






