El rescate de Antonio, un perro hallado bajo los escombros tras el terremoto de 7,4 en Colombia, se ha convertido en un símbolo de esperanza. Mientras Cali enfrenta una tragedia que ha dejado cientos de fallecidos y edificios colapsados, la supervivencia del animal renueva la fe de las familias que aún buscan a sus seres queridos desaparecidos.
El hallazgo de Antonio, un perro rescatado tras 48 horas bajo los escombros de las Torres del Limonar en Cali, ha brindado un rayo de esperanza en medio de la devastación causada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia. El animal fue localizado a nueve metros de profundidad en un área despejada, convirtiéndose en un símbolo de resiliencia tras el colapso de más de 50 edificaciones en la ciudad.
El rescate fue ejecutado por voluntarios y personal del Centro de Bienestar Animal de la Alcaldía de Cali, quienes lograron extraer al can con lesiones leves en sus patas y signos de deshidratación. Tras ser estabilizado por veterinarios en un campamento improvisado, el perro permanece bajo observación médica, mientras las autoridades intensifican los esfuerzos para localizar a otros animales atrapados, como Copito, el compañero de Antonio.
Para Camila Sepúlveda, dueña del animal, este rescate representa un vínculo emocional profundo con su madre y su abuela, quienes aún permanecen desaparecidas bajo los restos de la vivienda familiar. Aferrada a la fe, la joven sostiene que la supervivencia de Antonio es una señal positiva sobre el paradero de sus seres queridos, quienes se encontraban con él al momento del sismo.
La tragedia nacional, que ha dejado un saldo de víctimas mortales estimado entre 181 y 240 personas, mantiene a los equipos de emergencia trabajando contra el tiempo en Cali, Pereira y otras regiones afectadas. La atención integral a los animales rescatados se ha integrado como una prioridad en las labores de socorro, reconociendo su valor emocional y su lugar dentro de las familias damnificadas.






