La UEFA ha denunciado los planes de la FIFA para vender participaciones de la Copa del Mundo, calificando la medida como una violación a la ética del deporte. El organismo europeo advierte sobre la falta de transparencia y el riesgo de mercantilizar el fútbol, mientras la FIFA defiende el proceso como una búsqueda de innovación comercial.
La Unión de Federaciones Europeas de Fútbol (UEFA) ha lanzado una severa advertencia a la FIFA, denunciando los planes del organismo mundial para vender participaciones de la Copa del Mundo. Según reportes del diario británico The Times, la iniciativa busca crear una compañía que gestione los derechos de los torneos masculinos, femeninos y el Mundial de Clubes, lo que ha encendido las alarmas sobre la integridad del deporte.
La UEFA enfatizó que existen límites éticos que las instituciones del fútbol nunca deben traspasar. En un comunicado oficial, el ente europeo subrayó que el alma y la gobernanza del fútbol no son activos comerciales, cuestionando la falta de transparencia sobre quiénes serían los beneficiarios económicos de esta estructura financiera.
El proyecto, que permitiría a las 211 federaciones miembro recibir y potencialmente vender participaciones de esta nueva entidad, ha generado sospechas sobre el futuro de la periodicidad de los torneos. Se teme que esta medida derive en una expansión desmedida de equipos y en una frecuencia mayor a los cuatro años tradicionales, alterando la esencia del mayor evento futbolístico del planeta.
Ante la presión, la FIFA respondió asegurando que siempre busca proyectos innovadores para potenciar el desarrollo del fútbol. El organismo aclaró que se encuentra en un proceso de consulta y que cualquier decisión final será tomada de manera democrática por sus federaciones miembro, desestimando las críticas sobre una posible gestión unilateral por parte de Gianni Infantino.
El debate se intensifica ante la posibilidad de que Infantino presida esta nueva compañía al finalizar su mandato en 2031. Mientras el mundo del fútbol observa con cautela, la UEFA ha instado a ligas, clubes, jugadores y gobiernos a pronunciarse contra lo que consideran una mercantilización peligrosa del deporte más popular del mundo.






