La Comisión de Diálogo en la Vicepresidencia de Bolivia acordó tramitaciones que faciliten la participación presencial del dirigente de la COB, Mario Argollo, quien enfrenta una orden judicial de aprehensión. Las mesas de diálogo serán mediadas por la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo y veedores extranjeros.
La primera jornada de trabajo de la Comisión de Diálogo, convocada por la Asamblea Legislativa Plurinacional y presidida por el vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, culminó con avances alentadores para frenar el prolongado conflicto social que mantiene casi aislada a la sede de gobierno de La Paz. Tras horas de análisis y debates en la Vicepresidencia, el Ejecutivo acordó evaluar y gestionar los elementos legales necesarios para viabilizar la presencia física de todos los líderes sectoriales.
El punto de mayor tensión radicaba en la situación del secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, quien tiene una orden de aprehensión vigente emitida por la Fiscalía General del Estado. Sectores y legisladores opositores condicionaron inicialmente su asistencia a la garantía de que no sería detenido al presentarse en la capital para entablar las discusiones. Al respecto, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, ratificó el compromiso gubernamental de facilitar un espacio seguro para reinstalar la concertación este jueves.
Para asegurar la transparencia y neutralidad de este histórico proceso, las autoridades acordaron encomendar el liderazgo y mediación de las mesas políticas a la Iglesia Católica, la Defensoría del Pueblo, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos y representantes acreditados de la comunidad internacional. Se prevé que el debate decisivo se restablezca con actores nacionales y veedores internacionales con el objetivo unánime de devolver la libre transitabilidad y pacificar los principales ejes viales.






