El Gobierno de México reportó una reducción histórica del 49% en los índices de homicidio doloso entre 2024 y 2026. La estrategia, basada en inteligencia y coordinación interinstitucional, incluyó la incautación de 30.000 armas y la detención de 54.300 personas, marcando un avance significativo en la lucha contra el crimen organizado.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, presentó un balance positivo sobre la estrategia de seguridad federal, destacando una tendencia a la baja sin precedentes en delitos de alto impacto. Según los datos oficiales, el promedio diario de homicidios dolosos cayó un 49% en el periodo comprendido entre septiembre de 2024 y mayo de 2026, resultado de un enfoque preventivo y de inteligencia táctica liderado por la administración de Claudia Sheinbaum.
La ofensiva contra el narcotráfico y la criminalidad organizada ha dejado cifras récord: más de 400 toneladas de droga decomisadas, 2.400 laboratorios clandestinos destruidos y el aseguramiento de casi 30.000 armas de fuego, de las cuales el 78% provienen de Estados Unidos. Además, la cúpula de seguridad ha enfatizado una política de ‘cero impunidad’, que ha resultado en la detención de 85 funcionarios públicos de diversos colores políticos, incluyendo a siete alcaldes en funciones.
A pesar de los avances, la estrategia enfrenta cuestionamientos por el aumento en el registro de personas desaparecidas, fenómeno que analistas sugieren está vinculado al cambio de tácticas de los carteles mexicanos. El Gobierno mexicano ha procedido a la extradición de 92 objetivos prioritarios a Estados Unidos como parte de los acuerdos internacionales de cooperación judicial, reforzando la narrativa de control estatal sobre territorios anteriormente dominados por el crimen.



